Muerte de la educación universitaria tradicional

Esta semana leí un artículo muy interesante publicado en el   Observatorio de innovación educativa del Tecnológico de Monterrey, en este boletín, se destaca una entrevista realizada a  David Roberts, experto en innovación y miembro de  Singularuty University, la universidad de Silicon, cuyo título llama mucho la atención  “La mayoría de las universidades del mundo van a desaparecer”. Podemos extraer dos ideas centrales: la primera es que la educación sigue enseñando como hace 100 años. Se dictan un conjunto de materias, por si algún día hacen faltan, y con métodos estandarizados aplicados a los estudiantes, aunque algunos tenga velocidades de aprendizaje diferentes. El autor señala que la educación debe centrarse en “enseñar herramientas que ayuden a las personas a tener una vida gratificante, agradable y que les llene”

Dada esta situación, la segunda idea importante es que las universidades, tal como las conocemos, tiene sus días contados y solo veremos sobrevivir aquellas que tienen una marca reconocida. Muchas de estas Universidades, no creen en la enseñanza con plataformas y siguen dictando cursos cara a cara con el profesor en el aula, ignorando la revolución que está experimentando la educación y no se dan cuenta que los conocimientos que imparten, a través de programas a cinco años, no tienen vigencia cuando el estudiante finalmente se  gradúa.

Los Docentes ¿Somos innovadores?

Hay una preocupación en la UNESCO por la educación superior  y el uso de nuevas tecnologías. El Instituto propone analizar los programas de educación a distancia para garantizar las buenas prácticas en los diseño así como ofrecer asesoría a los países miembros  para que logren ampliar su oferta de programas de educación superior virtual.

Se asume que la educación virtual permitirá satisfacer la creciente demanda de estudios superiores garantizando  la equidad y la inclusión.  Estamos convencidos de que así será, sin embargo, esta decisión debe venir acompañada de un proceso de innovación educativa y muy especialmente, un proceso de cambios en  el rol del docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Los docentes necesitamos una alfabetización informática. Los sistemas de educación a distancia descansan en plataformas tecnológicas que requieren  del conocimiento y manejo, de múltiples herramienta. Los profesores no podemos enseñar orientado por los modelos con los que aprendimos. Necesitamos conocer y manejar la plataforma educativa y las distintas herramientas virtuales que permiten hacer un diseño instruccional adecuado a la virtualidad. Sin embargo, ¿Estamos los docentes preparados para dejar la tiza y el pizarrón?

Difícilmente, podemos hablarles a los estudiantes de la necesidad de la innovación, sino la asumimos nosotros en nuestro propio campo de trabajo. Tenemos que adoptar el compromiso, ser flexibles a los cambios y convertirnos en motivadores y orientadores en la formación de nuestros estudiantes.