La Mujer y el Liderazgo

La mujer y el liderazgo

Ponencia realizada en el evento “El Poder de ser mujer” organizado por keiser university, el sábado 16/01/2021. María Cristina Fernández T.

Me siento muy agradecida con keiser University y a los organizadores del evento por darme la oportunidad de compartir con ustedes unas reflexiones sobre un tema tan interesante como lo es el Liderazgo

El liderazgo es lo que nos permite hacer los cambios que tanto requiere nuestra sociedad. Hoy Ustedes como mujeres y representantes de la belleza de distintos países pueden aprovechar esta tremenda plataforma de visibilidad, para contribuir con esos cambios.

Vivimos una sociedad en la que ha imperado la visión androcentrista, en la que convierte al hombre en el centro y medida de todo, es la referencia para todo: trabajo, educación, familia.  Y por supuesto esa visión viene acompañada de valores imperantes en la sociedad como son: la fuerza, competencia, imposición poderío, violencia, las cuales han marcado muchas de las políticas aplicadas hoy en día en el mundo. No es casual que veamos mucho liderazgo personalizado orientado a la búsqueda de objetivos personales y de poder. Esta situación contrasta con una característica esencial del verdadero líder que es servir al otro” que significa que has logrado vencer a tu principal enemigo: El ego, la egolatría y el egoísmo”

Se considera que hoy en día no existe ni un solo país en el mundo en el que las mujeres hayan alcanzado la igualdad en temas como: salud, educación, empleo, información, representación política, toma de decisiones en la familia, en el trabajo. Este tipo de falta de igualdad se considera como una de las principales formas de discriminación existen en el mundo.

Pero veamos esto en cifras. En el informe El progreso de las mujeres en el mundo 2019-2020 de la ONU, se señala que “En todo el mundo, estamos asistiendo a esfuerzos concertados dirigidos a limitar el poder de acción de las mujeres y cercenar su derecho a tomar sus propias decisiones, en nombre de la protección de los ‘valores familiares”

Resultados publicados en dicho informe revelan aspectos como:

– 3000 millones de mujeres y niñas viven en países en los que la violación en el matrimonio no está explícitamente tipificada como delito.

– En torno a un tercio de las mujeres casadas que viven en países en desarrollo manifiestan que tienen poco o nulo poder de decisión sobre la atención de su propia salud.

En todo el mundo, poco más de la mitad de las mujeres de 25 a 54 años se encuentra económicamente activa, una proporción que se eleva a dos de cada tres en el caso de las mujeres solteras. Por su parte, el 96 % de los hombres casados se encuentran activos. Una de las principales causas de estas desigualdades es que las mujeres continúan realizando el triple de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres

-Alrededor del 30% por ciento de las mujeres en todo el mundo alguna vez han sufrido violencia física o sexual por parte de sus parejas

-En el 2017, más de la mitad (58%) de todas las mujeres víctimas de homicidio intencional fueron asesinadas por un miembro de su familia, lo que representa 50.000 muertes al año o 137 mujeres por día.

-Las mujeres que tienen niños pequeños (menores de 6 años) en el hogar les cuesta incorporarse a la fuerza laboral, impactando en una disminución del empleo en un 5,9%, siendo lo contrario para los hombres quienes aumentan en 3,4%. Esto se puede traducir en una “penalidad de empleo por maternidad”

-A nivel mundial las mujeres realizan tres veces más trabajo doméstico y de cuidados no remunerados que los hombres.

-Cuando se combina el trabajo no remunerado y remunerado, las mujeres trabajan más horas que los hombres.

En todo el mundo, las mujeres ganan menos que los hombres. En la mayoría de los países, las mujeres en promedio ganan sólo entre el 60 y el 75 por ciento del salario de los hombres.

Para las mujeres, las probabilidades de trabajar en el sector del empleo informal son más altas que las de los hombres. 

Y así podemos seguir mencionando muchos de los resultados obtenidos en el informe de la ONU

Señala el filósofo Pierre Bourdieu en su libro La dominación masculina “El orden de las cosas no es un orden natural contra el que nada puede hacerse, sino que es una construcción mental, una visión del mundo con la que el hombre satisface su sed de dominio. Una visión que las propias mujeres, sus víctimas, han asumido, aceptando inconscientemente su inferioridad”

Ese es precisamente el cambio en el que debemos trabajar, un cambio en la visión del mundo y esto se logra a través del desarrollo de liderazgo.

El liderazgo es la capacidad de influir en las personas o grupos. Esa influencia puede ser considerada como la habilidad de comunicar ideas, valores a los seguidores, es la capacidad de darle significado a la vida y que esta sea valiosa y coherente. Para lograrlo, debemos por empezar a: creer en uno mismo, tener una visión, valorar la generosidad, poseer habilidades de comunicación, tener capacidad para inspirar confianza, capacidad para empoderar a los demás, deseos para transformar las cosas que no nos gustan.

Una investigación realizada por los profesores Bill George de Harvard Business School y Peter Sims de Stanford Business School con 125 líderes, llegaron a la conclusión de que no lograron identificar ninguna característica universal, ni rasgo, ni estilo, ellos estaban convencidos lo que los ayudó al éxito de estos líderes surgió de sus historias vitales que no es más que el coraje para actuar, de vivir y disfrutar de las experiencias. Por lo tanto, el liderazgo está en cada uno de nosotros.

Estos autores concluyen señalando que nadie nace líder, todos tenemos un líder en potencia, el liderazgo no se enseña, se desarrolla, y si queremos ser líderes debemos asumir la iniciativa: preocúpate por crecer, superarte, asumir la responsabilidad de tu vida.

La otra forma en que se logra asumir el liderazgo es por obligación. En ocasiones la vida no te da alternativas y tienes que salir de tu zona de confort, es en ese momento cuando realmente comienzas a crecer y eso me recuerda el caso de la Miss Universo 2019 la representante de Sudáfrica Zozibini Tunzi,, quien nace en una familia pobre con grandes dificultades que la obligaron a abandonar sus estudios por un tiempo, pero gracias a su trabajo logro salir adelante.

Hoy además es activista contra la violencia de género, y en sus declaraciones afirmó que lo más importante que hay que enseñarles a las niñas es el liderazgo. “Debemos tener todas las oportunidades y es lo que debemos enseñarles a las niñas, que nada es tan importante como ocupar nuestro espacio en la sociedad”

Así como este caso, podemos destacar otras representantes de la belleza como Lisa Rene Hanna de Jamaica, coronada Miss Mundo en 1993 y que posteriormente fue ministra de Juventud y cultura del 2012 al 2016, convirtiéndose en la mujer más joven dentro del gobierno de Jamaica en ocupar un puesto ministerial. Miembro del opositor Partido Nacional del Pueblo , Hanna se desempeña actualmente como miembro del parlamento  . Pero además Hanna fue candidata en las elecciones de liderazgo del Partido Nacional Popular de 2020.

Otro caso que, además, me satisface mencionar es el de Irene Sáez Conde exreina de belleza venezolana. Ganadora del Miss Venezuela 1981 y posteriormente de los concursos Miss Universo y Miss Confraternidad Sudamericana en 1981.

Irene Sáez cursó la carrera de Estudios Políticos y Administrativos (Ciencias Políticas) en la Universidad Central de Venezuela, en donde se graduó con honores. Posteriormente se lanzó y ganó la alcaldía del municipio Chacao, puesto para el que más tarde fue reelegida. 

Participó en las elecciones presidenciales de 1998 liderando las encuestas en intención de voto.9​ Creó su propio partido, llamado IRENE (Integración y Renovación Nueva Esperanza) fundado ese mismo año. Su campaña se basó en acabar con la corrupción, reducir la burocracia.

Actualmente, ocupa el cargo de miembro de la junta de directores de la BancGroup Colonial.

Así podemos seguir mencionando mujeres que como Ustedes aprovecharon la visibilidad que el evento de belleza les ofreció para buscar ejercer un liderazgo transformador asumiendo responsabilidades empresariales, política, educativas, sociales.

Las invito a aprovechar esta oportunidad y sacar todo el liderazgo que llevan por dentro para hacer cambios que mejoren las condiciones de las mujeres en el mundo y que convirtamos el mundo en un lugar más justo e igualitario.

Muchas gracias

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