“Trabajen duro, nunca olviden la gratitud, piensen buenos pensamientos, hagan buenas acciones, contrólense con un honesto arrepentimiento, perfecciónense en sus actividades diarias y desarrollen su carácter. Y cuanto más diligentemente realicen estas simples tareas durante su esfuerzo diario, encontraran el significado de la vida y nunca hallaran un camino más glorioso o noble para guiarse en la vida”.
–Kazuo Inamori
La complejidad de la vida, nos lleva a entender que nada puede ser abordado de forma aislada y cada día más vemos escritos en lo que se trata de vincular la espiritualidad con la ciencia y los negocios. De esta reflexión, quiero mencionar tres autores que plantean un hermoso rescate de lo humano para lograr éxitos, tanto en los negocios como en la vida personal y social.
En 1997, se publicó el libro “Los cuatro acuerdos de Miguel Ángel Ruiz, el cual está basado en la sabiduría Tolteca. En el libro se plantea la necesidad de lograr un equilibrio personal, emocional, mental y social a través de cuatro reglas que debemos cumplir diariamente – Pronunciar siempre palabras impecables (libres de pecados), evitar los pensamientos negativos y tóxicos, No juzgar, no tomar nada como personal y hacer siempre lo máximo que puedas.
En 1989, se publicó uno de los libros que más he disfrutado en mi vida, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen Covey. Especialmente quiero destacar el hábito de afilar la sierra el cual permite que se cumplan los seis hábitos restantes. Su importancia descansa en la necesidad de renovar las dimensiones del ser: la física, la espiritual, la social y la emocional.
Vinculado a este planteamiento de Covey, esta semana pude disfrutar de la lectura de Kazuo Inamor, quien es un empresario del área de la tecnología de la comunicación y que a raíz de una enfermedad se convirtió en Monge budista.
Inamor, publicó en 2009, su libro Negocios y espiritualidad, donde ofrece seis consejos importantes para alcanzar el éxito personal y profesional, a través de fortalecer el espíritu y el alma:
- La felicidad debe ser tu primera opción y para lograrlo debes dar lo mejor de ti en la casa, en el trabajo, en la escuela. Para el autor, el trabajo es el lugar para la formación del carácter y así poder crecer.
- Evitar la arrogancia. Tenemos que ser capaces de reconocer nuestras debilidades y trabajar con humildad para superarlas, estar abiertos a los puntos de vista de los demás.
- Vivir una vida de autorreflexión diaria. La reflexión nos permite gestionar nuestras emociones, evitar el miedo, el egoísmo.
- Ser agradecidos con la vida ya que esta acción elevará el alma
- Ser amable y altruista. Servir a los demás genera una gran satisfacción y siempre recibirás más de lo que das.
- No ser hipersensible enfocándose en lo negativo, en las injusticias sino en lo que puede y debe ser en el presente.
Definitivamente, a través de la lectura de estos tres autores, podemos darnos cuenta que el ser humano es integral, no puede separarse sus logros económicos de sus características espirituales. No es casualidad que el actual premio nobel de economía, Richard Thaler, lo ganara por establecer puentes entre la psicología y la economía en la toma de decisiones.