Esta semana leí un artículo muy interesante publicado en el Observatorio de innovación educativa del Tecnológico de Monterrey, en este boletín, se destaca una entrevista realizada a David Roberts, experto en innovación y miembro de Singularuty University, la universidad de Silicon, cuyo título llama mucho la atención “La mayoría de las universidades del mundo van a desaparecer”. Podemos extraer dos ideas centrales: la primera es que la educación sigue enseñando como hace 100 años. Se dictan un conjunto de materias, por si algún día hacen faltan, y con métodos estandarizados aplicados a los estudiantes, aunque algunos tenga velocidades de aprendizaje diferentes. El autor señala que la educación debe centrarse en “enseñar herramientas que ayuden a las personas a tener una vida gratificante, agradable y que les llene”
Dada esta situación, la segunda idea importante es que las universidades, tal como las conocemos, tiene sus días contados y solo veremos sobrevivir aquellas que tienen una marca reconocida. Muchas de estas Universidades, no creen en la enseñanza con plataformas y siguen dictando cursos cara a cara con el profesor en el aula, ignorando la revolución que está experimentando la educación y no se dan cuenta que los conocimientos que imparten, a través de programas a cinco años, no tienen vigencia cuando el estudiante finalmente se gradúa.